¿Por qué es tan importante el liderazgo en los negocios? ¡Porque los líderes son los que hacen que las cosas sucedan! Un líder es alguien que puede influir en otros y que posee autoridad gerencial. Por lo tanto, el liderazgo es ese proceso que consiste en influir en un grupo para el logro de objetivos previamente trazados.

También la palabra “liderazgo” viene del vocablo lead que significa senda y trayecto; por lo tanto, el líder es quien acompaña a lo largo de un camino. Esto implica, entre otras cosas, mantener al grupo y guiarlo en la dirección correcta. El trabajo del líder en un negocio consiste en ayudar a sus seguidores a lograr sus metas y proporcionar la dirección o el apoyo necesarios para garantizar que sus metas sean compatibles con los objetivos generales del grupo u organización, de acuerdo a lo establecido por Robert House, uno de los teóricos del liderazgo.

Las principales funciones de un buen líder son:

  1. Formalizar objetivos.

    Para ello, el líder debe conocer el propósito, la misión y la visión del negocio profundamente y mantenerlos vigentes en la mente durante todo el proceso de liderazgo.

  2. Planear.

    El líder debe ser convincente sobre un plan acordado que haga más fácil la obtención de resultados y refleje con claridad los objetivos.

  1. Ser el guía.

    Debe hacer participar a los miembros del negocio para comunicar los objetivos y los planes. Instruir en el sentido de mostrar el camino a seguir, es uno de los principales trabajos del buen líder.

  1. Controlar los procesos.

    Tomar el control sobre el correcto proceso del plan y la consecución de las metas parciales encaminadas al resultado final. No se debe confundir esta función con desconfiar de los integrantes del negocio.

  2. Evaluar.

    Todo proceso debe ser evaluado constantemente para corregir errores y reforzar actitudes positivas. La evaluación crítica de las acciones permite identificar buenas prácticas y cuestiones a mejorar a lo largo del camino.

Actualmente, en la era globalizadora del Internet, los clientes quieren soluciones inmediatas sin tiempos de espera. La interacción en tiempo real ha facilitado comunicaciones más ágiles entre los factores internos y externos de un negocio. Por lo tanto, el liderazgo, en los negocios actuales, es vital para “conseguir de las personas una capacidad de empuje y una actitud proactiva que permita canalizar todas las energías creativas de la organización hacia la consecución de un proyecto común” (Norton, 1998).

 

Bibliografía

Norton, P. (1998). Compitiendo en el siglo XXI. Cómo Innovar con Éxito. España: Ediciones Gestión 2000.